Autorretratos oscuros y con estilo vintage: explorando la fotografía de retrato en Bogotá
No soy modelo. No me interesa serlo. Pero soy fotógrafo, y como tal, sé que entender lo que ocurre del otro lado de la cámara es tan importante como dominar la luz y la técnica. Por eso, de vez en cuando, me obligo a hacerme autorretratos. Esta vez el ejercicio tuvo un tono particular: oscuro, clásico, con una pipa como excusa y un look vintage que remite al retrato hollywoodense de otra época.
Estas imágenes las hice en Bogotá, en estudio. Son parte de una serie que explora la fotografía de retrato en Bogotá desde una mirada más íntima y personal. Lejos del cliché de la pose y el fondo negro, estas fotos quieren decir algo más: que un retrato puede ser narrativo, conceptual, silencioso… incluso incómodo.
¿Por qué hacer autorretratos si no me gusta estar frente a la cámara?
Justamente por eso. Porque no me gusta. Porque sé que muchas de las personas que fotografío tampoco se sienten cómodas al ser retratadas. Al ponerme en esa misma posición, puedo experimentar lo que ellos sienten: la rigidez del cuerpo, la inseguridad en la mirada, la duda sobre qué hacer con las manos. Y eso me hace mejor fotógrafo.
Cada autorretrato que hago es un ensayo técnico, pero también emocional. Trabajo con luz dura, sombras profundas, fondos oscuros y un estilo dramático que me obliga a ser muy preciso. Pero más allá del resultado visual, el aprendizaje más valioso está en lo humano: en saber cómo hablarle a alguien que se siente expuesto frente a mi lente.
Retratos con intención, no con filtro
Vivimos rodeados de imágenes que buscan aprobación. Fotos editadas hasta el cansancio, con filtros que borran arrugas, textura y personalidad. Yo propongo otra cosa: retratos con intención. Retratos que muestran quién eres, no quién crees que deberías ser.
Trabajo con luz artificial, porque me permite construir atmósferas y no depender del clima. Me inspiro en el cine negro, en la vieja fotografía de estudio, en el retrato psicológico más que en el lifestyle plano. Y sobre todo, escucho. Cada persona que entra a mi estudio tiene una historia, una energía particular, y mi trabajo es capturar eso.
¿Buscas fotografía de retrato en Bogotá?
Si estás en Bogotá y necesitas un retrato distinto —ya sea para una campaña publicitaria, una editorial, tu portafolio personal o simplemente porque sí—, podemos trabajar juntos. Hago retratos publicitarios, editoriales, corporativos y personales. Con un enfoque profesional, sí, pero también con empatía. Porque no se trata solo de sacar una buena foto, sino de crear una imagen que diga algo de ti.
Estos autorretratos son mi forma de mantenerme en forma, fotográficamente hablando. De no perder el pulso. De seguir explorando. Y de recordar que, incluso cuando no hay nadie más en el estudio, siempre hay algo por descubrir frente a la cámara.


